Sobre Mi

Me llamo Iluminada Armas Rodríguez y nací en 1984, después de que una naranja les animara a gritar gol a escala mundial, seis años más tarde de la aprobación de la constitución sobre la que sólo olvidaron preguntar a los que aun no habíamos llegado, tras la guerra y la dictadura, tras la etapa candente de la Transición, tras el primer desnudo integral...

>> Leer más



  • Fundación Sur


  • Palestina Libre


  • Próxima Parada: Egipto


  • The Story Of The Stuff


  • Les Penelopes


  • Reporteros Sin Fronteras
  • Etiquetas
















  • Mi Blog

    Posts Tagged ‘Tejeda’

    Ángela Sarmiento González, una Gran Dama

    Lunes, julio 12th, 2010

    Mi abuela hace y deshace porque durante toda su vida no ha hecho otra cosa que marcar pautas y poner orden primero como hermana mayor y después en una casa con once hijos. Sé de sobra que esta frase no le ha de gustar mucho pero vaya por delante que lo de mandar lo hace con el mayor de los afectos y que yo la escribo como una ferviente admiradora. Le gusta la vida y ver cómo evolucionan las personas y la sociedad y siempre está preparada para afrontar cualquier cambio brusco. La muerte de su hija de 27 años, en la flor de la vida, dejando atrás un marido, tres hijos pequeños, un cuarto en camino y la desolación de la familia, la obligó a adaptarse al mayor de los sufrimientos que existen. Junto con la de sus dos gemelos de dos años, de los que ni siquiera me ha dicho nunca el nombre pues quién sabe si no quiere evitar que tenga las pesadillas que ella misma tuvo con dos angelitos blancos como la leche, muslitos rollizos y un rubio pelo ensortijado.

    Es curiosa con honradez y pregunta estudiando y haciendo balance de las características de la persona que da una respuesta así como de la persona sobre la que pregunta. Nunca oculta sus razones para preguntar lo que desconoce, es sincera y utiliza la ironía en marcadas ocasiones, dosificándola bien para el chiste que no hace daño ni va cargado de malicia. Podría decirse que es la psicóloga oficial de la familia y que a todos los conoce pues nos ha parido y visto parir.

    Le gusta mucho leer, básicamente cualquier cosa que cae en sus manos, aunque empezó leyendo sus oraciones y biografías de Santos. Le interesan tanto la historia de un par de niños que vuelan cometas en la invasión rusa de Afganistán, por muchos nombres impronunciables que pueda encontrarse en el relato, como por qué hablan de la sombra del viento.

    Su educación ha sido regia aunque no reglada pues antes de aprender a leer y a escribir ya había comenzado a adquirir las normas de conducta de sus padres y abuelos. Personas verdaderas, auténticas o naturales como ella las llamaba, enfrentadas al mundo real. Hombres y Mujeres que eran lo que decían ser: pastores, agricultores o todo a la vez.

    En esa larga carrera de la vida, adquirió másters de protocolo y diplomacia, de relaciones interpersonales, de vías del pensamiento, de educación social, de respeto siempre al prójimo, bajo cualquier circunstancia. Doctora Honoris Causa en Fidelidad, Honor y Amor, es una Gran Dama.

    María de los Ángeles, María Gobierno, Angelita la del Guardia, Mamá, Mama Ángela, Mamaíta, Tía Angelita, La Abuela de la Cumbre o simplemente Angelita son algunos de los tantos nombres como acumuló durante sus 105 años y que dicen mucho de las personas que la conocen pero de ella también. Más que una abuela para mí, se hace necesario de hablar hoy de una madre para todos. Para sus hermanos, para sus hijos, para sus nietos o, incluso, para todos aquellos que se acercaban a Tejeda procedentes de los barrios a moler el millo en el molino cercano a su casa conocido como “el Motor”. En esa faceta, en la de madre, vivió experiencias que le hicieron abrir su gran corazón al Mundo y a todas las personas que le fueron allegadas de cualquier manera y en cualquier momento de su vida. “Ese es el amor de una Madre”, me decía con los ojos muy abiertos tras contarme alguno de estos episodios y como queriendo darme una última lección, posiblemente la más importante de todas, antes de marcharse.

    Los que la conocemos bien, regular o sólo de oídas, hablamos de ella con pasión, pues así es como nos ama. Con una pasión de leona protectora y valiente, controladora del detalle y del buen hacer. Que ruge y a veces muerde. Que llama a las cosas por su nombre sin utilizar nunca palabras mal sonantes sino las que aprendió de buena crianza de la cual se desprende la máxima que dice que es de bien nacidos el ser agradecidos. Por ello, siento que debo detenerme para agradecer al magnífico pueblo de Tejeda por su constante y noble apoyo en estos momentos porque con una familia por vecinos, se hace más llevadero el trance. Muchas Gracias a Todos.

    Angelita nació el 28 de octubre de 1904. Su cuerpo moría el 4 de julio a las 7.45h. En la Memoria de quienes la amamos como ella nos enseñó y en los Cielos, vivirá eternamente.

    Visita el artículo que Canarias7 publicó sobre ella en 2008: Ángeles, como nata sobre la leche