Muqtada al Sáder ordena a sus milicianos que abandonen la violencia
Lunes, Marzo 31st, 2008El clérigo chií Múqtada al Sáder proclamó ayer la retirada de sus milicianos de las calles y pidió al Gobierno la liberación de sus seguidores detenidos. El gobierno, que temía que el conflicto que se inició en Basora se extendiera a todo el país, se mostró satisfecho. Por su lado, la cumbre árabe reunida en Damasco no vio la necesidad de expresar su apoyo a Bagdad, lo que motivó una queja de su representante, el ministro de Exteriores Hoshyar Zebari.
En el comunicado difundido a través de los altavoces de las mezquitas simpatizantes, al Sáder puntualizó que “cualquiera que lleve un arma y se enfrente a las instituciones del Gobierno no será uno de los nuestros”. Esta noticia supone un respiro para Nur al Maliki, a quien la respuesta a su operación de limpieza de Basora cogió por sorpresa. Incluso dentro de la coalición gubernamental se habían empezado a oír críticas a su deficiente planificación.
La cumbre árabe de Damasco, cuya división interna provoca su escasa utilidad, evitó tanto apoyar al Gobierno de Bagdad como hacerse eco de los llamamientos de Múqtada para que respaldara su resistencia. La misma falta de resolución mostró respecto a la crisis libanesa, desencadenante del boicoteo de Beirut y de la baja representación de los aliados árabes de Estados Unidos (Arabia Saudí, Egipto y Jordania). Lo único que los participantes supieron acordar fue una petición a que el Gobierno y la oposición “se entiendan lo antes posible” para elegir a un presidente.
Sobre Palestina, anunciaron que revisarán la propuesta hecha a Israel en 2002 y desde entonces ignorada por este país si no cambia de actitud hacia los palestinos, sin llegar a descubrir cuál es su alternativa. Sin embargo este anuncio pierde credibilidad dada la división que se ha demostrado en la mencionada cumbre.










