La campaña más larga
Sábado, Enero 26th, 2008
El nueve de marzo ha sido el día elegido para la nueva cita con las urnas: las elecciones generales. En ellas eligiremos a quiénes harán las leyes y gobernarán en nuestro nombre, es decir, al presidente y a los que ocuparán el Congreso y el Senado. En estos días, cada partido se encuentra terminando de configurar las listas de sus candidaturas que habrán de pasar por el control de
Pero aunque todavía no haya empezado la campaña electoral, somos muchos los que sentimos la resaca de una que ya lleva meses, o años, teniendo lugar. Esta sensación ha sido cristalizada por el efecto de algunos medios de comunicación que alineados por partidos no han dejado ni un día de sacar punta a cada medida política del gobierno o a cada propuesta de la oposición, quienes han sabido sacar tajada de ello.
Aun así, la realidad política y social de nuestro país y comunidad también ha sido por sí sola bastante ajetreada. En estos cuatro años hemos asistido, desde el ámbito regional, al descubrimiento de nuevos casos de corrupción y especulación en varios municipios de las islas, al replanteamiento del REF o a los conflictos en Sanidad y Educación principalmente.
Por otro lado, a nivel estatal recordamos momentos como el de la retirada de las tropas de Iraq, el polémico jucio del 11M, el diálogo del gobierno con la banda terrorista ETA, las obras del AVE, el posicionamiento político de
Ante esta maraña o “crispación política”, expresión ya adoptada por el conjunto de la sociedad, solemos olvidar que existen más partidos aparte de los dos más fuertes que también concurren a las elecciones, algunos de ellos por primera vez. El entusiasmo de algunos hacia estos nuevos actores se ve cuestionado por quien teme una fragmentación desigual de las dos grandes líneas y ante este miedo la mayoría prefiere votar antes “al malo conocido que al bueno por conocer”.
Cuatro años de campaña electoral y la aparición de estas nuevas alternativas parecen merecerse algo más que un día de reflexión. Quizás nos hiciera falta la campaña electoral entera para recapacitar y aclarar nuestras ideas, leer a conciencia los programas electorales de unos y otros, y llegar al día 9 de marzo con la confianza y en la seguridad de estar llevando a cabo un sano ejercicio democrático, eligiendo a quien mejor creamos que pueda defender nuestra idea de autonomía y país.










