Las cicatrices kurdas
Los habitantes de Halabja, un pequeño pueblo del Kurdistán iraquí, han rendido homenaje hoy a las 5.000 víctimas mortales del ataque con gas realizadas hace 20 años por parte del régimen de Saddam Husein. Desde ese día, además, aguardan la reconstrucción de sus calles marcadas por al masacre.
En un modesto acto conmemorativo, Halabja ha inaugurado una estatua con la figura de Omar Haro, un hombre que murió mientras intentaba proteger a sus hijos durante el gaseado químico.
El gobierno kurdo exige la ejecución de Ali Hassan al Majid, el primo de Saddam Husein conocido como “Alí el Químico”, a quien consideran principal responsable del ataque y que lleva retrasándose desde el pasado febrero debido a resenciones políticas.
Por su parte, el gobierno iraquí también prevé someter a la justicia a las empresas que suministraron los agentes químicos al ejército iraquí en aquella ocasión.
Tags: Derechos humanos, gases químicos, Iraq, Kurdistán, Saddam Husein










